20/04/2017 elecciones 2017

Elisa Carri marc su nuevo campo de accin poltica, en busca de nacionalizar su imagen

En un vertiginoso raid de algo más de 24 horas, Elisa Carrió confirmó su candidatura en Capital y marcó la nueva cancha en la que hoy quiere jugar políticamente, a la que sólo deja entrar plenamente al presidente Mauricio Macri; al jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta; a los líderes de la Coalición Cívica, a algunos radicales, y a no muchos más.

Por Marcelo Franco

Con Macri, la legisladora, que vive en la zona norte del conurbano, pero conserva su domicilio legal en el distrito porteño, lleva una relación de apoyos y contraapoyos que se renuevan casi día a día.

Hoy Carrió sabe, según señalaron a Télam fuentes partidarias, que el Presidente privilegia que ella haya optado por presentarse en la Ciudad, para contrarrestar lo que pueda pasar con su ex embajador en Estados Unidos, Martín Lousteau.

Esta situación coyuntural fue suficiente para que ambos dejaran de lado el tema que más los separa en la actualidad, la opinión sobre el titular de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, a quien Carrió le adjudicó 23 causales de juicio político, mientras Macri señala que no comparte esa postura.

Carrió sabe perfectamente que con su actitud favorable a los intereses políticos de Macri y de Rodríguez Larreta parece haberle simplificado al oficialismo la tarea de medir fuerzas con Lousteau, de auspiciosa participación en las elecciones de julio de 2015.

El economista quedó ahora bajo dos fuegos radicales en la Ciudad; el de quienes lo apoyan ciegamente para competir contra Carrió, como el histórico Enrique "Coti" Nosiglia, y el grupo de dirigentes inórganicos de la UCR porteña, que anoche rechazaron de plano al ex embajador en EE.UU. con el significativo respaldo de Ernesto Sanz, el radical más cercano a Macri.

Tal vez, cuando lo convencieron de que debía alejarse del macrismo para competir en la Ciudad y posicionarse con miras a pelear la Jefatura de Gobierno en 2019, Lousteau nunca creyó que iba a tener enfrente a Carrió, que en el verano decía que iba a jugar en provincia.

En el ránking positivo de Carrió se podría agregar a la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, ya que la chaqueña volvió a señalar que "la quiero mucho, es una gran gobernadora", aunque, en rigor, el precio de las acciones de la mandataria fue a la baja en la consideración de Carrió, tras el rechazo que sufrió Lilita para encabezar la lista de Cambiemos en el distrito.

Las dos tienen aún una muy buena relación personal, contaron allegados de ambas a Télam, pero la tensión pasó a ser un condimento cada vez más presente en la comunicación entre ellas.

La gobernadora volvió a alimentar hoy esa tensión, cuando dio un contundente respaldo a sus ministros Cristian Ritondo, de Seguridad, y Gustavo Ferrari, de Justicia, apuntados críticamente por Lilita, al decir que "algunos grupos" bonaerenses de Cambiemos la "atacan".

"No es María Eugenia, es la línea de Ritondo y Ferrari; no tengo nada que ver con ellos, mi distancia es absoluta", sostuvo Carrió, y aseguró: "Tengo una gran diferencia en materia de lucha contra el narcotráfico, en seguridad y la Policía de Buenos Aires" con los dos funcionarios, además de acusarlos de motorizar las denuncias en su contra.

Vidal se encargó hoy de destacar dos veces el trabajo de Ritondo, a quien tenía a su lado, y una vez el de Ferrari, y resaltó su enfrentamiento con las "mafias", a las que suele apuntar Carrió.

"Hoy quiero agradecer y reconocer al ministro Ritondo y a todo su equipo", indicó la gobernadora tras anunciar la ampliación de la obligatoriedad de presentar la declaración jurada a unos 7.000 efectivos de la Policía y la realización de controles antidroga a todos los integrantes de la fuerza y del Ministerio de Seguridad, incluido Ritondo.

Y, aunque no era tema del día, hizo referencia al titular de Justicia: "El ministro Ferrari se animó a la primera reforma del sistema penitenciario, un tema oscuro, del que nadie quería hablar, donde todos siempre miraron para otro lado, y él está llevando adelante una reforma muy valiente", resaltó.

Del radicalismo, la fundadora del ARI resalta como verdadero amigo al jefe del interbloque Cambiemos en la Cámara baja, el experimentado cordobés Mario Negri; no tiene la misma actitud con Sanz, hoy hombre de consulta permanente del presidente Macri, del que dijo que lo respeta, pero que no lo considera amigo; la razón es simple, el ex jefe de la UCR defiende a Lorenzetti, dijo Carrió.

Como fue dicho, Lilita delimitó entonces, en sólo 24 horas, su nuevo panorama de relaciones políticas para encarar una nueva campaña electoral en la Ciudad, esta vez con más cuidados médicos: "Hace un esfuerzo descomunal para hacer campaña nuevamente en favor del Gobierno y, si fuera por su salud, no tendría que ser candidata a nada", dicen en su entorno.

El lema o la idea fuerza que utilizará Carrió en la próxima contienda electoral se pudo escuchar de su boca por estas horas: "Voy a competir en la Ciudad para ser diputada de la Nación", una expresión que pretende nacionalizar su imagen, como figura ineludible del oficialismo.

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